Parecía que este viaje había llegado a su fin cuando, una vez finalizado el pasaje del sueño, volví la pagina y vi que el resto estaba en blanco. Aún así decidí revisar las siguientes hojas con la esperanza de encontrar algo más… algún boceto, o alguna foto.
Y así fue. Tras unas cuantas paginas vacías, ya casi llegando al final del cuaderno encontré una frase sin datar, en la esquina inferior izquierda. La frase decía:
El orden implícito en el caos.
No se cuánto tiempo pasó desde el último pasaje del sueño y la escritura de esta frase. No se si nuestro anónimo autor experienció algo más en ese transcurso de tiempo o si la frase hacía referencia directa al asunto de este blog: el estreno de La Consagración de la Primavera.
Si escogemos la primera opción me encuentro indefenso ante el objetivo de descifrar el sentido, ya que desconozco por completo cual fue el paradero del escritor en ese transcurso de tiempo. Pero si nos situamos en la segunda opción, comprendo que el anónimo autor realizaba su propia lectura sobre lo que aconteció durante el estreno del ballet.
La Consagración de la Primavera supuso un caos en el momento de su estreno. Un caos total que desembocó en la furia y confusión de gran parte del público, así como en el desconcierto personal por parte de la compañía y de Stravinsky… Su obra se había vuelto contra él.
En la mayor parte de los casos somos seres racionales incapaces de ampliar nuestra visión sobre una situación concreta, y más si esta nos perjudica. Si un hecho nos afecta en el presente nos cerramos y solo nos centramos en ese presente y en cuánto el hecho nos ha repercutido, relegamos el entendimiento correcto de las cosas (como lo llamarían los budistas) cuando estas nos producen sufrimiento.
Es por ello que, quizás, ni Diaghilev ni Stravinsky sabían cual sería la repercusión que esa obra, en un principio inconcebible y transgresora, iba a llegar a tener en el futuro. Y es que La Consagración de la Primavera abrió las puertas a un futuro musical innovador, un futuro beneficioso tanto para los autores como para los espectadores, y nuestro anónimo autor pudo presagiar eso.


La Consagración sirvió de inspiración en infinidad de obras artísticas… se han hecho películas sobre la vida de Stravinsky, documentales, ensayos e interpretaciones de todo tipo. Los siguientes son cuatro fotogramas de uno de los cortometrajes de Fantasía (1940), en el que observamos desde la creación de la Tierra hasta la llegada de los dinosaurios y la extinción de los mismos, todo esto acompañado por La Consagración de La Primavera.




La animación es un terreno casi ideal para esta obra musical tan característica, con esos acordes y sonidos estridentes así como por los pasajes más serenos y atmosféricos. El siguiente fragmento es una animación realizada a partir de un movimiento de La Consagración de la Primavera, en concreto, Adoration of the Earth: Spring Rounds.
El Ballet ha sido reestrenado innumerables veces, tanto en su forma escénica como concertante y, aunque el espíritu de Stravinsky pareció haberse ahogado con el estreno de esta obra, este sigue entre nosotros.









