¿Quién es él? = Quién soy yo

Esta común aunque poco profesionalizada pasión por explorar rincones y situaciones apartadas del mundo ordinario ha estado siempre latente en mis propios intereses: desde mi primera inscripción en el grupo local de boy scouts hasta hoy día, cuando mi labor como investigador me ha permitido desarrollar este entusiasmo desde una perspectiva especializada.

Llevo más de diez años realizando este tipo de actividades archivísticas, partiendo de los principios de la biblioteconomía y la gestión documental. Esto me ha permitido descubrir y relacionar todo tipo de acontecimientos que, en primera instancia, no tenían una relación aparente.

En base a lo que su procedimiento implica, hay que tener muy en cuenta que esta es una labor ardua y, en la mayor parte de los casos, repetitiva y mal remunerada. Es por ello que tal tarea requiere de una personalidad afín a este tipo de prácticas. Es decir, el espíritu investigador tiene que formar parte de tus inquietudes más profundas. Si uno lo hace por asentar su economía u obtener un estatus cultural determinado es mejor que se dedique a otra cosa… a no ser que tus deseos sean colapsar en el intento.

Este blog parte de la transcripción y recopilación de una serie textos encontrados el 29 de mayo de 1914 en el sótano de un edificio de habitaciones de alquiler en París, allí conocidas como chambre de bonne. El autor de estos escritos no ha sido identificado hasta ahora, pero la precisión de las fechas y eventos, así como las diferentes menciones a personalidades y localizaciones, nos permite concluir en que, efectivamente, este anónimo escritor se halló presente en las situaciones mencionadas y expuestas.

Lo único que he sido capaz de concretar con total claridad es que 1. las principales intenciones de esta persona eran dedicarse a la composición e interpretación musical, y 2. que para ello se especializó en la localidad de Madrid. Desconozco por completo su lugar y fecha de nacimiento, así como la de su muerte, siendo esto último lo que más me consume, ya que estoy del todo seguro que tiene una relación directa con los siguientes escritos.

A modo de introducción adjunto en esta primera entrada el texto que, de forma más concisa, contiene cuales eran las inquietudes que impulsaron al autor a embarcarse en este viaje. Ya en las siguientes publicaciones profundizaré en los acontecimientos que cambiaron (o solidificaron) su punto de vista respecto a las expectativas que yacían ocultas en esta travesía:

«Hoy, 27 de mayo de 1913, me dispongo a salir por primera vez de España. ¿Mi destino? París, la Ciudad de la Luz: otorgada connotación debida a la experimentación y auge artístico que hasta sus rincones más inhóspitos han protagonizado. […] A lo largo de mi carrera como estudiante he oído muchas cosas sobre esta ciudad y su población, siendo unas mejores, y otras peores

Escaleras de Montmartre de noche.
Foto por Francois Roux

«Compañeros míos me han hablado de la excelencia de La Torre Eiffel, del Arc de Triomphe y de Notre Dame. He oído mil comentarios sobre la majestuosidad de los Campos Elíseos, de Montmartre y Monteparnasse. Conozco toda la inspiración que esta gran ciudad causó en las obras de Delacroix, Braques o Manet y cómo, así, sus trabajos se reúnen en el Louvre. Especialmente interesante me resulta descubrir que es lo que llevó a numerosos músicos a invertir los últimos de sus días allí, relacionándose así con Bizet, Debussy o Poulenc entre otros. […] Muchos me han hablado de esa gran belleza que palpita en todas y cada uno de sus residentes, de sus calles, sus plazas y sus edificios… esa belleza que, en la mayor parte de los casos actúa como foco de iluminación en varios artistas, tanto en periodos clásicos como contemporáneos

«Sin embargo, mi escepticismo radica en que, aunque los ojos de estos cercanos emisores radiaban emoción, al fin y al cabo eran los ojos de emisores que nunca han estado ahí… y los que sí lo habían hecho, no había sido más que por un corto periodo de tiempo. Es por ello que me dispongo a realizar este viaje tan personal, con la intención de entender si esta magnificencia que tanto me expresan proviene de una visión romantizada fruto de una fiebre pasajera, si es una excusa presupuesta por sujetos en crisis creativa que buscan culpar a un agente externo de su imposibilidad, o si realmente París se merece esa consideración de centro cultural y Ciudad de la Luz a la que tanto se achaca[…]»

Grabado del Real Conservatorio de Música y Declamación de Madrid, ahora conocido como Real Conservatorio Superior de Música de Madrid.
Fotografía actual del Real Conservatorio Superior de Música de Madrid (RCSMM)

«Como alumno recién egresado del Real Conservatorio de Música y Declamación de Madrid, mis inquietudes tienden y se ajustan hacia el contexto musical parisino, por lo que intentaré, dentro de mis posibilidades, desenvolverme en este ámbito. Aunque como me han dado a entender, en esta grande y gloriosa sede del arte todas las ramas creativas se relacionan, justifican y condicionan unas a otras. Es esto lo que espero de ella, ese resplandor artístico e intelectual que tanto me han mencionado. […]

Deja un comentario